Diamantes y oxido

#9 fotografías (Click en una para ver presentación)

Por casualidad, por esas cosas del destino, sin que tenga nada que ver su reciente gira por España, me tropiezo con Joan Baez. Bueno, con su música. Hacía muchos, muchos años (quizá diez años luz) que no la escuchaba. Nunca ha sido de mis cantantes favoritas, pero cuando ha vuelto ha sonar ‘Diamonds and rust’ me ha emocionado su voz, con esa profundidad, con esa forma de contar su historia, con ese resentimiento lleno de mala leche y de recuerdos, con ese final en el que le dice a Dylan: ‘y si me estás ofreciendo diamantes y oxido, ya los he pagado’.
Creo que la historia recordará a Dylan y se olvidará de Baez. ¿Más suerte, saber vender mejor, relacionarse o quizá lo que se entiende por carisma?. No me gusta Dylan y no me gusta como canta. Sus canciones, como muchas de las de Joan Baez y de otros, fueron himnos de una época en la que cambiaron muchas cosas. Pero a los himnos no se les pide que sean buena música o que tengan buena poesía, sino que tengan esa épica que arrastra a la gente. Que sean eficaces, no bellos. Que se conviertan en un icono sagrado del que nadie puede renegar sin ofender a otros. Por eso quizá, siempre he preferido las canciones que hablan de sentimientos personales que no se podrían expresar de otra manera. Como esta. Aunque también podría ser un himno y por eso emociona, ¿no?

Happy Easter for everyone !

Música recomendada: Diamonds and rust (Joan Baez)

Después de todo, lo que queda durante un tiempo solo son los recuerdos y los objetos que compartimos. Diamantes y oxido.
Fotografías pertenecientes a la serie ‘Objetos cotidianos’ (2012)

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8 comentarios en “Diamantes y oxido

  1. Suscribo totalmente lo que dices, que gran cancion. Tambien me la recordaron hace unos meses. Solo una diferencia a mi me gustaba Dylan, Pero eso eran otros tiempos.

  2. La canción, la película, el poema, todo nos hace preguntarnos si dejaremos algo más que polvo detrás de nosotros.
    Un abrazo

    Como una antorcha incandescente que arde
    esparces a tu alrededor centellas crepitantes.
    ¿Sabes, al menos, si ardiendo eres más libre
    o si aceleras el desastre de todo lo que fue tuyo?
    ¿Si sólo quedará de ti un puñado de ceniza
    dispersado por la tempestad, o si se hallará
    en lo más profundo de las cenizas un diamante estrellado
    promesa y prueba de victoria eterna?

    Cyprian Kamil Norwid – Cenizas y diamantes

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